sábado, 30 de mayo de 2015
EL RETO DE CAMBIAR PLÁSTICO POR PANTALLA
Día
16/03/2015 - 09.13h
Grupos tecnológicos y bancos pugnan por hacerse con
el control en los pagos por móvil, considerado el futuro
ARCHIVO
La digitalización de la información amenaza con
llevarse por delante numerosos elementos que forman parte del quehacer diario
de muchas personas en la actualidad. La tarjetas de crédito es uno de ellos.
Fabricada en plástico y con una banda magnética, se ha convertido en uno de los
métodos de pago más extendidos del mundo. ¿Tiene los días contados?
Los teléfonos móviles amenazan con desterrarla. Mientras la
tecnología avanza, el sistema financiero y los grupos tecnológicos se enfrentan
a la exigencia de la movilidad extrema. Y cada sector promulga sus propias
soluciones.
Los sistemas de pago por móvil toman posiciones.
Crecen, sí, pero desde hace varios años se habla de que forma parte del futuro
que hay que construir. Se resisten, parece que nunca nos acercamos lo
suficiente a ese sueño. Los intereses en este ámbito (el económico) son muchos.
Alterar un modelo como el actual, ya consolidado y asumido por
todos los agentes implicados en un proceso de compra, condiciona su
crecimiento.
Queda patente que el «smartphone» -teléfono móvil
inteligente- no solo es un miniordenador que alberga toda nuestra vida, sino
que pretende convertirse en un monedero virtual. Los vaticinios de los expertos
lo constatan. Según revela el estudio World Payments Report, realizado
por Cap Gemini y Royal Bank of Scotland, los pagos por
móviles son cada vez más habituales. Poco extendido aún, se estima que
aumentará su uso en un 60% en dos años en detrimento de otras formas que van
perdiendo interés. Unas cifras que, junto al estudio de Forrester Research («el
13% de los españoles utiliza su móvil para pagar»), demuestra el cariz que va
cobrando el comercio electrónico.
Tecnología en movimiento
Los grupos tecnológicos han irrumpido en el mercado
financiero con nuevas plataformas de creación propia, insistiendo en la idea de
que el dinero es cada vez más virtual y aprovechando que móvil lo tiene la
mayor parte de la sociedad. La demostración de Apple durante su presentación
esta semana de su primer reloj inteligente, el Apple Watch, anima a vislumbrar un futuro en donde el
consumidor final será capaz de pagar, de forma inmediata y con total seguridad
(esa es la promesa) solo con pasar este dispositivo por un terminal que domine
la tecnología Near Field Communication (NFC, por sus siglas en inglés), que transmite datos de
manera inalámbrica.
Esta idea refuerza el interés de la compañía
americana con Apple Pay, su propio sistema de pago anunciado hace unos meses.
Arrancó en octubre solo para EE.UU. -se implantará en Eurpa en los próximos
meses- y funciona en el 90% de los comercios. Un sistema de autentificación
promete una mayor seguridad que incluso las tarjetas de crédito. Google hizo lo
propio con Wallet, que almacena los
datos de las tarjetas. Y, otra empresa que tampoco da puntadas sin hilo,
Samsung, ha introducido en su recién presentado Galaxy S6 su propia alternativa.
Los proveedores de tarjetas
Estos métodos de pago contrastan los ofrecidos por
los proveedores de tarjetas bancarias. Por un lado, Visa, ha actualizado sus
plataformas mediante un sistema llamado «tokens»,
que consiste en sustituir la transmisión de datos en el proceso del pago a
través de un código que lo autoriza pero sin revelar datos de las cuentas.
Desde Mastercard, por otro lado, han desarrollado
un sistema de pagos digitales en la nube que se ajusta a todo tipo de
infraestructura «contactless» (sin contacto), presente en más de seiscientos
mil establecimientos en España. «Lo que se está viendo en estos momentos es una
sustitución de los formatos tradicionales de pago, en este caso, la tarjeta de
plástico por los dispositivos inteligentes. Al largo plazo, esta tendencia
crecerá. Vemos que otras modalidades como las plataformas de pago, o carteras
digitales están adquiriendo protagonismo con un 24% de uso entre los
internautas españoles», asegura Paloma Real,
directora de Desarrollo de Negocio e Innovación de MasterCard.
Reacción en los bancos
Pero si hablamos de dinero son las entidades
bancarias a las que estos métodos les afecta de una manera u otra. No obstante,
firmas como CaixaBank o LaCaixa también han reaccionado en los últimos tiempos
aportando soluciones. Con casi cuatrocientas mil descargas su primer año, BBVA Wallet se ha erigido como la punta de lanza de una nueva
estructura financiera en la que los terminales móviles se han convertido en un
monedero digital.
Esta herramienta en concreto ofrece a sus clientes
una nueva forma de gestionar las transacciones de sus tarjetas de manera rápida
a través de una aplicación móvil. Se trata, por tanto, de una especie de mando
a distancia de las tarjetas, lo que convirtió al BBVA en la primera entidad que
ofrecía este tipo de servicios en España. Además, ofrece una función interesante
como es la posibilidad de diseñar su propia financiación a la hora de comprar.
«Es transparente porque en la pantalla del móvil da información y muestra las
posibles cuotas de financiación y los intereses», explica Javier López Chicote, responsable de Banca Digital de
BBVA, quien asegura que «el 47% de las financiaciones que se hacen en BBVA de
compras se hacen ya por el móvil».
Los principales escollos
No
todo son esperanzadoras promesas. La falta de un estándar definido y de una
infraestructura establecida son, junto a la percepción de inseguridad por parte
de los usuarios, los principales frenos para convertir los pagos por móvil en
un hábito real. Los fraudes son otras de las cuestiones a corregir por parte de
las empresas implicadas.
La
solución de Apple, por ejemplo, ya ha provocado casos de operaciones
fraudulentas. Determinados delincuentes han aprovechado agujeros en su
seguridad, aunque, tras conocerse los casos, la empresa ha insistido que su
sistema es seguro y protege los datos personales. También una posible
manipulación de la información por el hecho de acceder a datos confidenciales o
la instalación de código malicioso en el controlador NFC son
otras de las amenazas del «m-commerce».
lunes, 4 de mayo de 2015
PHISHING
El phishing consiste en el empleo de
mensajes de correo electrónico que aparentemente provienen de fuentes fiables
para llevar a cabo prácticas delictivas.
¿Qué es Phishing?
El "phishing" consiste en el
envío de correos electrónicos que, aparentando provenir de fuentes fiables (por
ejemplo, entidades bancarias), intentan obtener datos confidenciales del
usuario, que posteriormente son utilizados para la realización de algún
tipo de fraude.
Para ello, suelen incluir un enlace
que, al ser pulsado, lleva a páginas web falsificadas. De esta
manera, el usuario, creyendo estar en un sitio de toda confianza, introduce la
información solicitada que, en realidad, va a parar a manos del
estafador.
La siguiente imagen es un típico
ejemplo de phishing:
Los principales daños provocados por el
phishing son:
·
Robo
de identidad y datos confidenciales de los usuarios. Esto puede conllevar pérdidas
económicas para los usuarios o incluso impedirles el acceso a sus
propias cuentas.
·
Pérdida
de productividad.
·
Consumo
de recursos de las redes corporativas (ancho de banda, saturación del correo,
etc.).
Una de las modalidades más peligrosas
del phishing es el pharming. Esta técnica consiste en modificar el
sistema de resolución de nombres de dominio (DNS) para conducir al
usuario a una página web falsa.
Cuando un usuario teclea una dirección
en su navegador, esta debe ser convertida a una dirección IP numérica. Este
proceso es lo que se llama resolución de nombres, y de ello se encargan los
servidores DNS.
Sin embargo, existen ejemplares de
malware diseñados para modificar el sistema de resolución de nombres local,
ubicado en un fichero denominado HOSTS.
Este fichero permite almacenar de forma
local esa resolución de nombres asociadas a direcciones IP. De esta manera,
aunque el usuario introduzca en el navegador el nombre de una página web
legítima, el ordenador primero consultará a ese fichero HOSTS si existe una
dirección IP asociada a ese nombre. En caso de no encontrarla, lo consultará
con el servidor DNS de su proveedor.
Esta técnica conocida como pharming es
utilizada normalmente para realizar ataques de phishing,
redirigiendo el nombre de dominio de una entidad de confianza a una página
web, en apariencia idéntica, pero que en realidad ha sido creada
por el atacante para obtener los datos privados del usuario,
generalmente datos bancarios.
A diferencia del phishing, el pharming
no se lleva a cabo en un momento concreto, ya que la modificación del fichero
HOSTS permanece en un ordenador, a la espera de que el usuario acceda a su
servicio bancario.
¿Cómo llega?
El mecanismo más empleado habitualmente
es la generación de un correo electrónico falso que simule
proceder de una determinada compañía, a cuyos clientes se pretende engañar.
Dicho mensaje contendrá enlaces que apuntan a una o varias páginas web
que imitan en todo o en parte el aspecto y funcionalidad de la
empresa, de la que se espera que el receptor mantenga una relación comercial.
Respecto a la relación entre spam y
phishing, parece claro que este tipo de mensajes de distribución masiva puede
ser una eficiente forma de captación utilizada por los ciberdelincuentes. De
hecho, uno de los métodos más habituales de contacto para la
comisión de delitos informáticos es el correo electrónico.
Sin embargo, el canal de contacto para
llevar a cabo estos delitos no se limita exclusivamente al correo electrónico,
sino que también es posible realizar ataques de phishing a través de SMS,
conocido comosmishing, o de telefonía IP, conocido como vishing.
En el smishing el usuario recibe un
mensaje de texto intentando convencerle de que visite un enlace fraudulento. En
el vishing el usuario recibe una llamada telefónica que simula proceder de una
entidad bancaria solicitándole que verifique una serie de datos.
¿Cómo protegernos?
Para protegernos es básico tener un
programa antivirus instalado y actualizado con filtro anti-spam. Cualquiera de
las soluciones de Panda Security mantendrá limpia de phishing su bandeja de
entrada. La siguiente animación también le ayudará a protegerse contra el
phishing:
Además, a continuación proporcionamos
una serie de consejos que pueden ayudarle a reducir el riesgo de sufrir un ataque
de phishing:
·
Verifique
la fuente de información. No conteste automáticamente a ningún correo que
solicite información personal o financiera.
·
Escriba
la dirección en su navegador de Internet en lugar de hacer clic en el enlace
proporcionado en el correo electrónico.
·
Compruebe
que la página web en la que ha entrado es una dirección segura. Para ello, ha
de empezar con https:// y un pequeño candado cerrado debe aparecer en la barra
de estado de nuestro navegador.
·
Revise
periódicamente sus cuentas para detectar transferencias o transacciones
irregulares.
·
No
olvide que las entidades bancarias no solicitan información confidencial a
través de canales no seguros, como el correo electrónico.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

